Un lote de escala infrecuente dentro de una parcelación cerrada de solo unas pocas propiedades, con una quebrada propia, vista permanente a una reserva natural protegida y permiso para construir casa principal y guest house.
En una región donde los lotes campestres se han ido fraccionando año tras año, encontrar 7.150 m² dentro de una urbanización cerrada y bien establecida es, sencillamente, poco común. No es una promesa de desarrollo futuro: es un terreno consolidado, con escritura individual propia, libre de gravámenes, y con las dimensiones para construir sin renunciar al bosque que lo rodea.
El 88% del predio conserva su cobertura vegetal nativa —entre 500 y 900 árboles— atravesada por senderos que descienden hacia una quebrada que marca el límite natural del lote. Los poco más de 900 m² de terreno plano se reservan para edificar; el resto es topografía viva, sombra y sonido de agua.
Por conservar ese bosque, el predio también sale beneficiado en algo muy práctico: el impuesto predial es considerablemente más bajo que en cualquier zona equivalente del Valle de Aburrá, igual que la cuota de administración de la parcelación.
El lote termina en una cascada natural. Dos caminos existentes bajan hasta la quebrada, donde es posible construir decks de madera sobre el agua, o incluso una piscina natural filtrada por osmosis inversa. Al frente, una montaña declarada reserva forestal protegida garantiza que esa vista nunca se va a cerrar con una construcción vecina.
La quebrada que bordea el predio desemboca en una cascada natural justo donde termina el lindero. Es, al mismo tiempo, frontera y atractivo: un punto de encuentro con el agua que ya existe, sin necesidad de intervenir el cauce.
Cientos de árboles nativos forman una cubierta continua que atraviesa el lote de un extremo a otro. El clima de montaña —entre 11°C en la madrugada y 21°C al mediodía— sostiene además un terreno favorable para huerta o jardín propio.
Al frente del lote se levanta una montaña declarada reserva forestal protegida bajo la Ley 99 de 1993. Es una garantía poco frecuente en el mercado campestre: la vista principal de la propiedad no depende de que el vecino decida no construir; depende de la ley.
Y apenas 15 minutos desde Envigado, por una vía completamente pavimentada de principio a fin.
El lote está ubicado al final del recorrido pavimentado, sin tráfico de paso ni desarrollos posteriores.
Parcelación cerrada con vigilancia 24 horas; una sola vivienda vecina ya construida en los alrededores.
Colegios, universidades, restaurantes, supermercados y el casco urbano de El Retiro quedan a corta distancia en carro.
Información legal, técnica y de infraestructura del lote, verificada directamente con el propietario.
7.150 m² totales; cerca de 900 m² de terreno plano apto para construir, el resto en topografía natural y bosque.
El POT de El Retiro habilita vivienda campestre. La parcelación autoriza casa principal más una guest house independiente.
8% del lote puede construirse, garantizando que el bosque siga siendo el elemento dominante del predio.
Escritura pública individual con folio de matrícula propio. Libre de embargos, hipotecas o cualquier gravamen.
Energía eléctrica, acueducto y alcantarillado ya instalados. Señal de internet y celular descrita como excelente en toda la zona.
Predial reducido por conservación de bosque nativo, muy por debajo del promedio del Valle de Aburrá; administración baja.
Parcelación privada con portería y vigilancia permanente; la única en la zona de El Retiro con lotes de esta escala y estas condiciones.
Clima y suelo favorables para huerta o jardín propio, dentro del área ya destinada a zonas verdes del lote.
Quebrada y cascada natural en el lindero del predio, con posibilidad de aprovechamiento mediante osmosis inversa.
Una selección adicional de escenas del bosque, la quebrada y el paisaje que rodea el lote. Toca cualquier escena para reproducirla en pantalla completa.
Sin intermediarios: la conversación es directamente con el propietario. Coordinamos una visita presencial para recorrer el bosque, bajar hasta la cascada y ver el lote con calma.